Si ya vendes por catálogo, WhatsApp o venta directa, sabes lo difícil que es encontrar ese producto. Uno que no necesite una explicación larga. Que no genere objeciones. Que la clienta vuelva a pedir sin que tú la busques.
Y sabes también lo que pasa cuando no lo encuentras: el margen se te achica campaña tras campaña, en tu barrio venden lo mismo otras cuatro, y quedas enredada con inventario de la campaña pasada.
Ese producto existe. Resuelve algo que todo el mundo vive y nadie quiere nombrar. Y ninguna de tus competidoras lo tiene en su catálogo.